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El trabajo educativo comienza en Educación Inicial, atendiendo niños de 0 a 3 años, sus familias, madres embarazadas y en lactancia donde se les brinda estimulación, alimentación adecuada, atención médica y asesoramiento psico-social, a través del Plan CAIF 
En la etapa escolar y liceal, se realiza una tarea de apoyo, paralela a la Escuela Primaria (Club de Niños) y a la Enseñanza Secundaria, con el fin de suplir las carencias muy características de estos niños y jóvenes, que son las dificultades de aprendizaje y la socialización. Se complementa con talleres de expresión plástica, manualidades, música y actividades de educación física y recreación. Este programa proporciona alternativas para la ocupación del tiempo libre, específicamente para la canalización de los problemas afectivos, que son generados por el propio medio familiar, dentro de ese entorno de vulnerabilidad. 
Los estudiantes liceales cuentan también con un programa de apoyo que se concreta con clases complementarias, uso de la biblioteca, facilitación de textos y material impreso imprescindible para sus estudios. Dentro de la Educación No Formal, se destaca el trabajo con jóvenes y adultos, entre éstos, padres y madres a través de Programas para el desarrollo de la autoestima y el crecimiento personal. 
Potenciando el desarrollo de los factores protectores en el niño y disminuyendo los factores de riesgo, se democratiza el proceso enseñanza-aprendizaje. Todos los niños con igualdad de oportunidades. |
Los niños que viven en esta zona, tienen importantes problemas en el aprendizaje. 
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